Casa de campo
No voy
Tratando de alcanzarte, caí a delirar
y no fue precisamente el humo de ese
cigarrillo en el que tanto me refugio,
tan sólo era aceptar que tu trascendías
mientras yo aún no resucitaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario